LA EMPRESA

LA EMPRESA

La experiencia de más de 75 años y el constante desarrollo tecnológico son los pilares de FAPA en la búsqueda de su permanente superación. La confiabilidad de toda su gama de productos está avalada por ensayos en laboratorios propios e independientes en el país y en el exterior, cumpliendo con normas nacionales e internacionales. El hecho de obtener los minerales básicos de yacimientos propios, le otorga a FAPA el carácter de empresa integrada con óptimas perspectivas de crecimiento. De esta manera FAPA mantiene el liderazgo nacional y se afianza internacionalmente a través de su presencia exportadora.

En el año 2003 la empresa ha alcanzado la certificación ISO 9001, comprometiéndose con la mejora continua de sus procesos y con el propósito de aumentar la satisfacción de sus clientes, posicionándose así como empresa líder en su rubro.

FAPA

LA FÁBRICA

FAPA fue fundada en el año 1938 en Monte Grande, partido de Esteban Echeverría, en la provincia de Buenos Aires, República Argentina.

En la actualidad, en un predio de 27.000 m2 con 22.225 m2 de superficie cubierta, se encuentra la planta industrial, la administración general y el departamento de ventas.

la historia

Fundada en 1938, Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino S.A. produce aisladores eléctricos y descargadores de sobretensión, elementos que cumplen un importantísimo papel al formar parte de líneas de transmisión y distribución de energía eléctrica de baja, media y alta tensión.

Sus fundadores fueron el Profesor Don Leopoldo Armanino y su hermano Aquiles quienes con un gran espíritu de trabajo e investigación emprendieron la tarea de construir esta fábrica, que en un principio se orientó a la producción de menaje hotelero. Es así como nace la primera empresa de cerámica blanca en la Argentina. Con los acontecimientos de la época, la Segunda Guerra Mundial principalmente, se abre un paréntesis en las importaciones que abastecían las necesidades del país, el cual hasta entonces era primordialmente agrícola ganadero. Estos hechos hacen que los hermanos piensen en reemplazar la fabricación de menaje por la de porcelana para uso eléctrico, adecuando las instalaciones para una producción seriada de aisladores y con el firme propósito de hacer un producto de alta calidad que lograra imponerse y eliminar la dependencia del exterior.

Esto fue ampliamente logrado y hoy, con más de 75 años de experiencia, FAPA hace del constante desarrollo tecnológico su herramienta de permanente superación.

En el año 1954 FAPA construye el primer y más grande Laboratorio de Ensayos de Alta Tensión de América Latina, con capacidad en valores de impulso de hasta 1.100.000 voltios. A raíz de esa importante obra, la empresa se transforma en la única de la época con la tecnología apropiada para desarrollar la fabricación de aisladores para líneas de Alta Tensión (132 y 220 kV).

Luego vendría un período de gran crecimiento acompañando el desarrollo de los años 60 y 70 con el vigoroso empuje de una burguesía industrial nacional, que fue el motor del desarrollo argentino. Durante ese lapso FAPA estuvo presente en la mayoría de las grandes obras de transmisión de energía, como ser las primeras Nihuil I y II, Atucha, las líneas de 132 y 220 kV y la gran mayoría de las líneas de Agua y Energía Eléctrica del país.

En los años 70 y ante la exigencia tecnológica para las nuevas líneas de 500 kV, FAPA contrata la asistencia de una prestigiosa firma japonesa. La aplicación de nuevas técnicas de fabricación y control y un equipo propio de técnicos e ingenieros altamente capacitados logran darle a la empresa un alto grado de competitividad.

Esta superación sigue vigente, actualizándose con la incorporación de nuevos productos, cuya confiabilidad está avalada no solo por ensayos en sus propios laboratorios sino en otros de reconocido prestigio nacional e internacional.

La planta se encuentra actualmente en un predio de 27.000 m2 en la localidad de Monte Grande y con su producción satisface plenamente los requerimientos de la industria nacional.

Los aisladores de media y alta tensión cumplen los estrictos requisitos de fabricación y ensayo exigidos por normas nacionales IRAM e internacionales IEC, ANSI, etc.

Todos los pasos de fabricación cobran de tal modo una singular relevancia a fin de lograr una óptima calidad del elemento, que se trasunta en un eficaz servicio en la instalación definitiva. En su producción sobresale la fabricación de aisladores de suspensión y retención, aisladores de perno rígido, aisladores soporte para estaciones transformadoras e interruptores y una amplia gama de productos técnicos para otras aplicaciones.

También desde principios de la década del 90 se comenzó con la investigación y desarrollo de una línea de aisladores poliméricos, los cuales fueron lanzados al mercado en el año 1995. Estos aisladores, si bien no son sustitutos de los de porcelana por sus características, están teniendo un gran desarrollo y FAPA ocupa un lugar de importancia en el mercado nacional.

FAPA cuenta con empresas mineras productoras de las diferentes materias primas que se usan para el proceso cerámico. Dichos emprendimientos se encuentran en distintos puntos del país.

Siendo FAPA líder en el mercado y sirviendo a todas las empresas y reparticiones proveedoras de energía del país, en forma directa o a través de firmas contratistas de obras públicas, sus objetivos no se limitan al ámbito nacional sino que, con un definido perfil exportador, se proyecta al área latinoamericana cubriendo las necesidades de múltiples empresas proveedoras de servicios de generación, transmisión y distribución de energía.

Gracias a la determinación de su directorio y al trabajo mancomunado de profesionales, técnicos y operarios especializados FAPA produce resultados que enorgullecen a una industria de vital importancia en el desarrollo energético nacional.

FAPA